El transporte de cargas en riesgo

Actualidad Asociaciones

Para FADEEAC, cada vez es más caro para los empresarios del transporte de cargas sacar sus camiones a la calle. En el primer cuatrimestre treparon casi un 9%, que va de la mano a la tendencia en alza del último año. El sector intenta no trasladarlo a sus clientes por lo que la competitividad está en juego.

Transitar el primer trimestre de 2018 significó un fuerte esfuerzo para el autotransporte de cargas. Es que los costos de sostener camiones en las rutas aumentaron casi un 9% desde enero y el panorama no parece mejorar. Al contrario: las subas en los combustibles preocupan al sector, representado por la Federación Argentina del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) porque aumentan todos los insumos necesarios para su funcionamiento y la presión fiscal sobre la tarifa final es cada vez más grande.

“Es una situación muy preocupante para nosotros”, sintetizó Juan Aguilar, secretario de Relaciones Institucionales y Prensa de la institución. “Esto nos juega muy en contra cuando tratamos de mejorar la competitividad de nuestro sector y que estos aumentos no se trasladen a precios”, enfatizó. Ese valor corresponde al Índice de Costos de marzo.

Sólo en los primeros tres meses del año los insumos básicos del sector se incrementaron en un 8.67%. Los más caros son las patentes, que treparon un 30.7%, y le siguen los peajes, que aumentaron un 26%. Los seguros son los terceros en el podio de los más caro para el autotransporte de cargas: acumula una suba del 14.5%, y le siguen el costo financiero (12.1 %) y el material rodante (9.7 %).

Los combustibles tienen una fuerte responsabilidad en la escalada de lo que los empresarios deben afrontar para poner en funcionamiento sus compañías. Desde enero de 2018, este elemento vital para el transporte registró una suba en el mercado interno del 8% y acumuló un notorio 24% en los últimos seis meses. Esta cifra supera las proyecciones de inflación minorista para 2018.

A los once rubros que mide mensualmente el Departamento de Estudios Tributarios y Costos para elaborar su Índice se le suma un factor crucial que cada vez pesa más sobre las espaldas de los empresarios: “La presión fiscal sobre el costo del flete se mantiene en el 40 por ciento. De cada 100 pesos del costo del flete, 40 se los lleva el Estado”, graficó Aguilar. Frente a este panorama complejo, el sector intenta no trasladar el aumento de los costos a sus clientes.

Hay empresas que la están pasando muy mal, con un margen muy exiguo”, planteó, ya que, aunque “hay alguna pequeña reactivación por los volúmenes de carga transportada, tampoco es la ideal”, aseguró.