Cristian Lucero: “No le hago asco a nada”

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En todos estos años de ruta, hemos encontrado muchas cosas que nos han sorprendido pero verdaderamente el encuentro, hace unos meses, con Cristian Lucero, especialista en electricidad de todo tipo de pesados, fue inesperado: un personaje con cara de nene en una camioneta trabajando por el campo… ¡fue increíble! Pensábamos que andaba con el patrón. Daba ganas de preguntarle por el jefe…

Su transparencia se notó en su actitud, pues su forma de hablar es bien espontánea y libre de ambigüedades. En la YPF de Trenque Lauquen, sobre Ruta 5, nos contó sobre su trabajo y sus interminables ganas de ser un entendido… ¡en todo!

“Cuando salía de la escuela me iba al taller de un amigo; en ese momento le pedí que me enseñe. Siempre me interesó la parte eléctrica de las cosas, así fue que me involucré en esta tarea. Mi amigo hacía electricidad del automotor y eso me encantaba: fue para mí como ir a un colegio técnico, a un industrial; primero en vehículos livianos, luego en pesados en otro taller durante 12 años… Y cuando ya resolvía los problemas de los clientes por mi cuenta, decidí largarme solo. Ya tenía 30 años y era hora.”

“Vi que los clientes necesitaban que el servicio sea en el lugar donde están trabajando: en el transporte, en la ruta si es un camión, o en el campo, si es una maquina agrícola y ¡ese es mi servicio! No le hago asco a nada.”

“Reparar un burro, un alternador, un aire acondicionado… La electrónica de las unidades actuales son muy complejas, y muy simples a la vez. Cuando ya los problemas se repiten, aprendés que hay marcas en las que las instalaciones electrónicas son muy inseguras y poco impermeables; traen problemas de falsos contactos o de pérdidas, y es ahí cuando la computadora de la unidad diagnostica una cosa y está sucediendo otra en realidad. Sucede mucho en camiones que andan en el barro: los que transportan leche. Los lavan dos veces por día y los ramales están húmedos constantemente. Es un problema que aparece, muchas veces, por la baja calidad de los cables.”

“Estoy contento con lo que genero, y me da ganas de seguir: la gente que trabaja necesita un servicio instantáneo, el tiempo en la ruta es demasiado valioso. Con la experiencia, muchas veces se rompen o se detectan los desperfectos en plena tarea, y es ahí donde hay que estar lo más rápido posible. El cliente no puede esperar, no tiene que esperar. Si yo tardo mucho llama a otro y es eso lo que no me conviene.”