Una adquisición global que impacta directamente en Argentina
Tata Motors, uno de los mayores fabricantes de vehículos del mundo, anunció la compra del negocio de camiones, buses y motores del Grupo Iveco por un total de USD 4.300 millones. La operación, sujeta a aprobación regulatoria, se completaría durante el primer trimestre de 2026 e implica un cambio significativo para la industria automotriz en Argentina: las plantas de Iveco y FPT Industrial en Córdoba pasarán a estar bajo control del grupo indio.
Córdoba: epicentro de una transición clave
La fábrica de Iveco en barrio Ferreyra y la planta de motores FPT, también ubicada en la provincia, son instalaciones clave en la estrategia industrial del grupo. Desde hace 55 años, Iveco produce camiones y buses en Argentina. Más recientemente, incorporó versiones a GNC y cajas automatizadas, impulsando el desarrollo de vehículos más limpios y eficientes.
FPT, por su parte, produce cerca de 15.000 motores anuales, con un 60% destinado a exportación, principalmente a Brasil y México. Su foco está puesto en motorización ecológica bajo normas internacionales Tier 3, incluyendo las familias N67 y Cursor para tractores, cosechadoras y camiones.
Una nueva era para Iveco y FPT
Tras esta fusión, Tata Motors y el negocio de vehículos comerciales de Iveco generarán ingresos conjuntos estimados en USD 25.400 millones, con presencia fuerte en Europa, India y América. Según las empresas, no habrá cierre de plantas ni despidos: se mantendrán las marcas, la identidad de Iveco y la sede central en Turín, Italia.
El presidente de Tata Motors, Natarajan Chandrasekaran, señaló que esta unión permitirá competir globalmente con mayor solidez, mientras que desde Iveco destacaron la continuidad laboral y el compromiso con la movilidad sostenible.















