El impacto internacional acelera la suba del gasoil
El conflicto en Medio Oriente volvió a posicionar al precio del petróleo como un factor determinante en la economía global. En pocas semanas, el barril de crudo Brent escaló de u$s65 a más de u$s100, generando un fuerte impacto en los costos logísticos a nivel mundial.
En este contexto, Argentina enfrenta una situación especialmente sensible. La volatilidad internacional, combinada con desequilibrios macroeconómicos internos y una fuerte dependencia del transporte por camión, configura un escenario de alta vulnerabilidad para toda la cadena productiva.
El transporte advierte por el riesgo de desabastecimiento de gasoil
Desde la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) lanzaron una advertencia contundente: el aumento del gasoil pone en riesgo la continuidad del abastecimiento en todo el país.
Durante marzo, el precio del combustible registró subas de entre el 20% y el 25% en apenas 20 días. Este incremento llevó al gasoil grado 2 —el más utilizado por el sector— a superar los $2.100 por litro, ubicando a Argentina entre los países con el combustible más caro de la región.
El impacto es directo: el combustible representa aproximadamente un tercio de la estructura de costos del transporte de cargas, lo que agrava aún más la situación de un sector que ya venía golpeado por la baja actividad.
Costos en alza y presión sobre las empresas
El Índice de Costos del Transporte (ICT), elaborado por FADEEAC y auditado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, refleja esta tendencia. En febrero registró un aumento del 2,28%, con subas destacadas en peajes (13,3%) y gastos generales (6,83%).
Aunque el incremento del combustible en ese mes fue del 2,77%, ya anticipaba la presión que terminaría de materializarse con mayor fuerza en marzo.
Según estimaciones del sector, cada aumento del 10% en el gasoil impacta en al menos un 3,5% en los costos operativos, generando un efecto en cadena que repercute en toda la economía.
Reclamo por medidas urgentes
El presidente de FADEEAC, Cristian Sanz, advirtió que la situación es crítica para las más de 6.500 pymes del sector. En este escenario, las empresas reclaman una actualización inmediata de tarifas y la implementación de mecanismos que permitan amortiguar la volatilidad del precio del combustible.
Desde la entidad también alertaron sobre el debilitamiento de herramientas que históricamente permitían desacoplar los precios locales de las variaciones internacionales.
Infraestructura y logística, otro factor de presión
A la suba del combustible se suma el deterioro de la infraestructura vial, que incrementa los costos operativos a través de mayores gastos en mantenimiento y reparaciones.
Este combo de factores —combustible, baja actividad y rutas en mal estado— configura un panorama complejo para el transporte de cargas, un sector clave que moviliza más del 90% de la economía argentina y genera cerca del 4% del empleo nacional.
Un escenario crítico para la economía
Desde el sector advierten que, sin medidas concretas, muchas empresas podrían dejar de operar. Esto no solo afectaría a la actividad del transporte, sino que podría derivar en problemas de abastecimiento con impacto directo en toda la economía.
El aumento del gasoil, sumado al contexto internacional y local, vuelve a poner en evidencia la fragilidad del sistema logístico argentino y la necesidad de políticas que aporten previsibilidad.














