El conflicto de transportistas que afectó la logística de granos comienza a ceder en gran parte del país, con una normalización progresiva del transporte. Sin embargo, persisten focos de tensión que mantienen en alerta al sector exportador, especialmente en el puerto de Quequén.
Vuelve el Transporte en las principales regiones
Tras varios días de conflicto y negociaciones sin avances, se alcanzaron acuerdos en provincias clave como Buenos Aires y Córdoba, lo que permitió reactivar el flujo de camiones.
Actualmente, el transporte de granos opera sin mayores inconvenientes también en Santa Fe, marcando un retorno a la normalidad en gran parte del sistema logístico.
El impacto del conflicto: buques desviados
Durante la semana en la que se mantuvo paralizado el ingreso de granos a los puertos, la actividad exportadora sufrió consecuencias directas.
Un total de 12 buques que debían cargar en Argentina tuvieron que modificar su destino y dirigirse a Brasil, reflejando el impacto del conflicto de transportistas en la operatoria internacional.
Esta situación generó pérdidas en la cadena comercial y afectó la planificación de exportaciones.
Puertos operativos, con excepción de Quequén
Según informaron desde el sector exportador, tanto el puerto de Bahía Blanca como los centros de acopio en la provincia de Buenos Aires ya se encuentran operativos.
Sin embargo, el puerto de Quequén continúa con inconvenientes y permanece sin actividad tras más de una semana de conflicto, lo que lo convierte en el principal punto crítico actual.
Preocupación por el impacto en la cadena productiva
Desde el sector exportador advierten que las consecuencias del conflicto no se limitan a los puertos. La falta de circulación durante varios días afectó a productores, acopiadores, cooperativas y otros actores vinculados a la actividad.
Además, se registraron dificultades en el abastecimiento de insumos, lo que evidencia el alcance del problema en toda la cadena agroindustrial.
Un sistema que busca recuperar la normalidad en el transporte
Con la reactivación del transporte en la mayoría de las regiones, el sistema logístico comienza a estabilizarse. No obstante, la continuidad del bloqueo en Quequén mantiene la incertidumbre en el sector.
La normalización completa dependerá de que se restablezca la libre circulación en todos los puntos, permitiendo que los transportistas retomen su actividad sin restricciones y que el flujo de granos vuelva a su ritmo habitual.















