El transporte de cargas en el Gran Rosario atraviesa uno de sus momentos de mayor presión operativa debido a la cosecha récord. Con más de 6000 camiones diarios, los accesos a los puertos del cordón industrial se encuentran saturados, generando demoras y complicaciones logísticas.
Un flujo récord de camiones en los accesos de los puertos del Gran Rosario
Las largas filas de camiones se repiten en los principales corredores viales que conectan con las terminales portuarias. La situación afecta puntos críticos como la ruta nacional 11, la autopista Rosario–Santa Fe, la A012, la ruta 91 y la ruta 10.
El ingreso masivo de unidades coincide con el avance de la cosecha de soja, sumado al arribo de cargas de maíz, trigo y girasol.
Efecto embudo tras las lluvias en Rosario
Las precipitaciones registradas en días previos frenaron la recolección en distintas zonas productivas. Con la mejora del clima, la actividad se reactivó de forma simultánea, generando un efecto embudo en el transporte hacia los puertos.
Este fenómeno provoca picos de circulación que superan la capacidad de absorción del sistema logístico.
Datos que explican la presión sobre el transporte
Según registros del sector, más de 5500 camiones se encontraban en playas portuarias en una misma jornada, con un incremento respecto al año anterior.
La soja lidera el flujo con una fuerte participación, seguida por el maíz, el trigo y otros cultivos. El volumen acumulado de camiones en el año muestra un crecimiento significativo, reflejando la magnitud de la campaña.
Cosecha récord y mayor exigencia logística
La campaña 2025/26 presenta niveles históricos de producción, lo que incrementa la presión sobre el transporte y la infraestructura.
El Gran Rosario concentra más del 70% de las exportaciones de granos del país, lo que convierte a la región en un punto crítico durante los picos de cosecha.
Medidas para ordenar el transporte en Rosario
Para mejorar la circulación, se implementó un sistema de turnos que organiza el ingreso de camiones a las terminales portuarias.
Este esquema establece horarios específicos y controles en un anillo de acceso, con el objetivo de reducir congestiones y optimizar la logística.
Infraestructura y limitaciones del sistema
Las obras viales en ejecución y la alta dependencia del transporte por camión agravan la situación en momentos de alta demanda.
La limitada capacidad de almacenamiento y las restricciones en la infraestructura convierten cada pico de cosecha en un desafío para el sistema logístico.
Un escenario que seguirá bajo presión
El ingreso de soja continuará en aumento en las próximas semanas, lo que anticipa que el flujo de camiones seguirá siendo elevado.
Desde el sector estiman que la situación podría normalizarse a medida que las terminales absorban el volumen acumulado, aunque el transporte seguirá operando bajo alta exigencia.















