La iniciativa prevé destinar el 90% de la recaudación al mantenimiento de las rutas y un 10% a caminos rurales. También contempla exenciones para vehículos radicados en la provincia.
El Gobierno de La Pampa impulsa un proyecto de ley para establecer un sistema de administración del cobro de peajes en rutas provinciales, en un contexto marcado por el fuerte crecimiento del tránsito pesado vinculado a la actividad de Vaca Muerta.
La iniciativa busca generar recursos propios para afrontar el mantenimiento y la reparación de la infraestructura vial, ante el incremento del transporte de cargas que atraviesa la provincia rumbo a la cuenca neuquina.
El proyecto, que será enviado a la Legislatura provincial, se fundamenta en la Ley Provincial de Vialidad y establece tres ejes principales: el destino de los fondos recaudados, las excepciones al pago y el organismo encargado de administrar el sistema.
El transporte hacia Vaca Muerta, en el centro de la discusión
El crecimiento de la actividad hidrocarburífera incrementó significativamente el movimiento de camiones por los corredores que conectan la región con Neuquén.
Uno de los principales factores es el traslado de arena utilizada para la fractura hidráulica de los pozos. Según las proyecciones citadas en la iniciativa, el consumo de este insumo pasaría de 5,5 millones de toneladas en 2025 a unos 7 millones durante 2026, con una previsión cercana a los 8 millones para 2027.
Una parte importante de esa arena proviene de Entre Ríos, principalmente de la zona de Ibicuy, por lo que los camiones deben atravesar distintas provincias en su recorrido hacia Vaca Muerta.
La operación petrolera mantiene en circulación una flota que puede alcanzar las 4.300 unidades, generando una presión creciente sobre rutas que no fueron diseñadas originalmente para soportar semejante volumen de transporte pesado.
¿Cómo funcionaría el peaje?
El proyecto establece que, una vez descontados los gastos operativos del sistema de cobro, el 90% de la recaudación será destinado al Fondo Provincial Vial.
Esos recursos tendrán una afectación específica para la construcción, mantenimiento y reparación de la infraestructura vial provincial.
El 10% restante será distribuido entre municipios y comisiones de fomento, de acuerdo con criterios vinculados con la extensión de los caminos vecinales de cada jurisdicción. El objetivo será contribuir al mantenimiento de la red de caminos rurales.
La propuesta contempla además excepciones al pago para determinados vehículos, entre ellos:
- Vehículos radicados tributariamente en La Pampa.
- Vehículos de emergencia.
- Unidades pertenecientes a organismos de seguridad, bomberos, salud pública y Defensa Civil.
- Vehículos oficiales afectados a funciones públicas.
- Transporte público interurbano de pasajeros.
Para los vehículos que no estén radicados en la provincia, el proyecto plantea que la obligación de pagar o la eventual exención estará relacionada con el impacto que el peso de cada unidad genere sobre la infraestructura vial.
Un fideicomiso para administrar los fondos
La iniciativa propone crear el “Fideicomiso Rutas Pampeanas”, que tendrá a su cargo la administración del sistema de cobro.
El Consejo Directivo estará integrado exclusivamente por directores de la Dirección Provincial de Vialidad, quienes no recibirán una remuneración adicional por esa función.
La Dirección Provincial de Vialidad continuará siendo responsable de la construcción, reparación y mantenimiento de las rutas, además del control de cargas.
La discusión también alcanza a Neuquén y Río Negro
La decisión de La Pampa se inscribe en una discusión más amplia sobre el financiamiento de las rutas utilizadas por el transporte vinculado a Vaca Muerta.
En Neuquén, el Gobierno provincial viene planteando la transferencia de rutas nacionales estratégicas para poder implementar sistemas de peaje y financiar las obras necesarias sobre corredores sometidos a un intenso tránsito pesado.
En tanto, Río Negro alcanzó un acuerdo con el Estado Nacional para asumir durante 20 años la gestión operativa de las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores fundamentales para la conexión con la cuenca neuquina.
El avance de estos esquemas muestra cómo el crecimiento de Vaca Muerta está generando nuevos desafíos para las provincias que funcionan como corredores logísticos. El aumento del tránsito de camiones obliga a discutir quién financia el mantenimiento de las rutas y cómo distribuir los costos generados por una actividad que demanda cada vez más infraestructura.