Desde chica estuvo vinculada al transporte de cargas y obtuvo su licencia profesional a los 18 años. Hoy, con 47, continúa relacionada al transporte y destaca el crecimiento de la presencia femenina en una actividad históricamente masculina. En una entrevista con El Borne, habló sobre sus comienzos, los desafíos de ser mujer conductora y la importancia de la capacitación profesional.
La historia de Alicia Martínez con los camiones comenzó mucho antes de convertirse en conductora profesional. Desde chica acompañaba a su padre, que era camionero, y creció viendo de cerca una actividad que con el tiempo se transformaría también en su profesión.
“Mi historia en el transporte es desde chiquita. Yo tenía un papá que tenía camión. Siempre lo vi ahí en eso, siempre estaba yo y lo acompañaba al volante”, contó Alicia durante una entrevista con El Borne.
A los 18 años obtuvo su licencia profesional y desde entonces mantuvo su vínculo con el transporte. Hoy, a los 47, asegura que continúa encontrando satisfacción en una profesión que eligió desde muy joven.
Ser mujer al volante: un desafío que también abre oportunidades
Para Alicia, trabajar como conductora profesional dentro del transporte de cargas significó ingresar a un ámbito tradicionalmente ocupado por hombres.
“Para mí ha sido una experiencia linda, novedosa, pero sí desafiante, porque es un mundo de hombres”, explicó.
Según su experiencia, todavía existen ciertas barreras y miradas que pueden dificultar el ingreso de las mujeres a la actividad, aunque considera que la situación fue cambiando con el paso de los años.
“Ha cambiado mucho la mentalidad porque hay una generación nueva dentro del transporte. Las empresas también han asumido en el sentido de incorporar a las mujeres para dar posibilidad”, señaló.
En ese sentido, puso el foco en una dificultad frecuente para quienes buscan comenzar: la exigencia de experiencia laboral.
“Siempre digo, a veces te piden experiencia, ¿no? Pero bueno, si no le das la primera oportunidad, no podés darle la experiencia”, sostuvo.
Una carrera construida sobre distintos camiones
Alicia contó que a lo largo de su trayectoria tuvo la posibilidad de conducir distintos vehículos, aunque no llegó a trabajar con camiones de gran porte de marcas como Scania o Volvo.
Entre los vehículos que manejó mencionó modelos como Mercedes-Benz 911 y 1114, además de otras unidades.
Sin embargo, considera que conducir un vehículo pesado implica una responsabilidad particular, independientemente de la experiencia acumulada.
“Uno tiene el sentido del respeto hacia lo que está manejando”, afirmó.

También destacó las diferencias que existen respecto de la conducción de un automóvil o una camioneta, especialmente en cuestiones como las dimensiones, las maniobras, las distancias y el frenado.
“Tenés que tener cuidado, tenés que prestar más atención, tenés que tener dimensiones de la maniobra, el frenar, la distancia, que no es lo mismo para un vehículo común”, explicó.
Capacitarse también es aprender de otros colegas
Uno de los aspectos que Alicia destacó especialmente durante la entrevista fue la importancia de la capacitación profesional.
Su experiencia reciente en un curso le permitió no solamente incorporar conocimientos, sino también aprender a partir de las experiencias de otros conductores.
“Acá hay experiencia de aprendizaje en el suceso y en el compartir con otros compañeros, con otros choferes profesionales”, contó.
Para la conductora, escuchar cómo otros colegas enfrentaron distintas situaciones en la ruta representa una herramienta concreta para mejorar la propia preparación.
“Yo en particular me voy con mucho aprendizaje de colegas que han comentado lo que les ha pasado, cómo lo han resuelto, cómo lo han desarrollado. Entonces eso te enriquece”, explicó.
Alicia considera que la capacitación tiene valor incluso cuando no es obligatoria.
“Si sería voluntario tendría igual, porque es lindo el intercambiar y es siempre enriquecedor. Uno tiene para dar y también para recibir”, señaló.
Una experiencia que recomienda a otros conductores
Durante la entrevista, Alicia también valoró especialmente la dinámica del curso de renovación de Cargas Generales en ISITRANS Chivilcoy y la posibilidad de que los participantes pudieran compartir sus propias experiencias.
“Esta charla me ha gustado muchísimo. Sandra, como la ha dado, ha sido muy buena interactuar. El tipo de presentación ha tenido muy buen desarrollo, nos dio apertura a todos para exponer nuestras dificultades, nuestras experiencias”, destacó.
Por eso, recomendó a otros conductores profesionales aprovechar las instancias de formación disponibles.
“Siempre hay algo para dar, la experiencia que ellos tienen en volante y también para recibir de los otros”, afirmó.
Para Alicia, capacitarse es parte de la responsabilidad que implica ejercer una profesión vinculada directamente con la seguridad vial.
“Siempre capacitarse en cualquier tipo de profesión, en la parte camionera profesional, yo creo que es fundamental porque es cómo vos le vas a brindar a la sociedad lo que vos sabés hacer”, sostuvo.
Y resumió su mirada con una frase que atraviesa toda su experiencia: “En la vida se aprende, todos los días se aprende, es cuestión de saber buscar dónde”.
“Colegas profesionales, vengan a capacitarse”
Alicia también destacó la atención recibida durante el proceso de inscripción al curso en Isitrans Chivilcoy, así como la disponibilidad de horarios y la información brindada.
Por eso, su mensaje final fue dirigido especialmente a quienes trabajan diariamente al volante:
“Colegas profesionales, vengan a capacitarse que es lo mejor que puede haber”.
Con casi tres décadas de experiencia desde que obtuvo su licencia profesional, Alicia Martínez representa una historia de permanencia, aprendizaje y apertura de camino para nuevas generaciones de mujeres dentro del transporte de cargas. Su recorrido también deja un mensaje para toda la actividad: la experiencia se construye, pero la capacitación permite seguir creciendo y afrontar cada jornada de trabajo con más herramientas