La Secretaría de Transporte del Gobierno recordó que la Mesa de Negociación fue disuelta en 2025 a pedido del propio sector. Mientras tanto, los transportistas amenazan con un paro nacional si no obtienen respuesta en 48 horas.
En medio de las protestas que protagonizan distintas agrupaciones de transportistas en rutas de Buenos Aires y otras provincias, el Gobierno Nacional tomó distancia del conflicto y dejó en claro que no intervendrá en las negociaciones tarifarias entre transportistas y productores.
La posición del Gobierno
La Secretaría de Transporte, dependiente del Ministerio de Economía, recordó que desde 2025 dejó de participar en las negociaciones del sector, luego de que se disolviera la denominada “Mesa de Negociación” que funcionaba en conjunto con los actores del transporte de cargas.
Según explicó el organismo en un comunicado difundido por la Agencia Noticias Argentinas, la disolución de esa mesa respondió a una “necesidad del sector”: los propios participantes la consideraban “poco funcional” y la percibían como una instancia obligatoria que “complejizaba el sistema”. Además, según la Secretaría, ese espacio no lograba reflejar las distintas realidades regionales ni las demandas concretas del sector.
La medida apuntó a generar un espacio de libre negociación entre transportistas y productores de cereales, oleaginosas y sus derivados, en línea con el principio de libertad económica y la desburocratización de los procesos administrativos.
La conclusión del organismo fue directa: “La Secretaría de Transporte de la Nación dejó de intervenir en dichas negociaciones y no tiene responsabilidad alguna sobre los acuerdos que eventualmente se generen entre las partes”.
El reclamo del sector y la amenaza de paro
En paralelo, los transportistas mantienen su presión. Las distintas agrupaciones reclaman un aumento de las tarifas de referencia de carga de entre el 30% y el 35%, justificado principalmente por el incremento del precio del combustible superior al 20% desde el inicio del conflicto bélico en Medio Oriente.
Ante la falta de respuesta, el sector exigió al Gobierno la apertura de una mesa de diálogo. De no obtenerla en un plazo de 48 horas, los transportistas advirtieron que evaluarán la realización de un paro nacional, una medida que podría dejar sin movimiento de granos a lasprincipales zonas productivas del país en un momento crítico de la campaña agrícola.















