La agroexportadora anunció que retomará las operaciones de manera controlada desde el 10 de septiembre, luego de las medidas extraordinarias de seguridad implementadas por las autoridades. La empresa aclaró que el conflicto entre actores del transporte todavía no tiene una solución definitiva.
Cargill Argentina anunció que el próximo 10 de septiembre reanudará las actividades en su planta de acopio de Arribeños, partido de General Arenales, luego de la implementación de medidas extraordinarias de seguridad por parte de las autoridades.
La compañía informó que se tratará de una reapertura controlada, condicionada a que existan condiciones “seguras, estables y sostenibles” para garantizar el desarrollo de las operaciones.
Cargill volverá a operar en Arribeños
El conflicto que derivó en la paralización de la planta se originó por una disputa entre distintos actores del sector del transporte y lleva varias semanas afectando tanto la operatoria de la planta como a los transportistas de la localidad.
En julio, Cargill había decidido suspender completamente las actividades en Arribeños y había señalado que la situación era externa a la compañía.
En ese momento, alrededor de 30 transportistas locales denunciaron haber quedado sin su principal fuente de ingresos luego de dejar de prestar servicios para la empresa logística que gestionaba la asignación de cargas de la agroexportadora.}

Ahora, Cargill volvió a remarcar que el conflicto que dio origen a la situación continúa siendo ajeno a la empresa y que responde a diferencias entre actores del transporte.
Por ese motivo, aclaró que la reapertura de la planta no implica que la disputa haya sido resuelta ni constituye una solución definitiva al conflicto.
El conflicto entre SIUNFLETRA y CATAC
La disputa está vinculada a diferencias sectoriales entre el Sindicato Único de Fleteros de la República Argentina (SIUNFLETRA) y la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (CATAC).
Cargill destacó el trabajo realizado por las autoridades para implementar las condiciones necesarias para retomar la actividad y convocó a las partes involucradas a avanzar hacia una solución “definitiva y sostenible”.
El objetivo es evitar que el conflicto vuelva a afectar el funcionamiento de la planta y la actividad de los transportistas de la zona.
La reapertura estará sujeta a las condiciones de seguridad
La empresa anticipó que las medidas extraordinarias de seguridad implementadas serán monitoreadas de manera permanente.
Además, advirtió que la continuidad de las operaciones estará condicionada a que se mantengan las condiciones necesarias para garantizar un desarrollo seguro y estable de las actividades.
De esta manera, Cargill prevé retomar la operatoria en Arribeños desde el 10 de septiembre, aunque el escenario continuará sujeto a la evolución del conflicto entre las organizaciones vinculadas al transporte.