Cortes en Neuquén: “Once días en la incertidumbre, comiendo una sola vez al día”

Actualidad Selección

De rehén junto a cientos de camioneros varados en uno de los cortes de Añelo (Neuquén) por la medida de fuerza de los trabajadores de la sanidad, “fue una locura y una incertidumbre” , señaló a EL BORNE, Juan José Mamaniz –quién junto a cinco compañeros más de Transporte Blaiotta estuvieron varados a la espera.-

Los cortes se iniciaron el pasado 7 de abril y persisten en varios puntos de la provincia en reclamo salarial de los trabajadores de la salud, con cortes en Añelo, Rincón, Chañar, la Angostura, Picún, Chos Malal, Zapala, Huincul, Senillosa y Junín entre otros.

“El pasado 6 de abril firmé en ANSES para hacer mi jubilación” dispara José Luis el domingo por la noche mientras arribaba a Santa Rosa –La Pampa- a través del teléfono, “los medios nacionales no han podido entrar, a excepción de uno sólo que entró en una camioneta destartalada y filmó con un teléfono, hablamos de valores y esto es una locura”.

Junto a cinco compañeros más, ya al tercer día comenzamos a comer una sola vez al día, porque hasta el sindicato nos dio la espalda, el sindicato de camionero de Neuquén, los colegas de misiones estaban más cerca del corte, fueron a demandar que abran y a la hora cayó un auto que si seguían haciendo eso les quemaban los camiones ¿quién te da una mano en todo esto?”.

No me molestó bañarme con un balde, no es la primera vez, pero es una vergüenza una incertidumbre como se humilló la gente para poder pasar, una señora se tiró al piso arrodillada, lloraba desconsoladamente, esas cosas molestan y duelen porque te humillan” ilustra.

“Estábamos en el medio de la nada, resulta que un colega de ustedes hizo una presentación en internet con tanta suerte que una amiga de mi hija lo escuchó y a su vez se contactó con una persona de Mendoza que tenía una amiga doctora acá en Añelo, quién me llamó para darme una mano, me ofreció su casa para higienizarme y con su número de teléfono me permitieron pasar por el corte para volver a Buenos Aires, una mujer con mucha influencia que se encontraba en la lucha, genuina, porque los hospitales no tienen nada de nada, es una locura” narra.

José cuenta que a lo largo de los cuatro kilómetro de cola en los que estuvieron todos estos días, “hubo diálogo entre todos, acá hay algo raro, hicimos varias conjeturas, he estado en varios cortes en mis treinta años de camionero, pero siempre hemos tenido una hora para ir avanzando, pero acá estuvimos parados, parados, sin mover un metro”.

“La opción de volverme a Buenos Aires se nos dio a la una y media de la mañana del sábado, pero tenía que esperar la aprobación de mi empresa, Transporte Blaiotta, la señal iba y venía, siempre con el apoyo de mi familia y de mis amigos, por suerte ahora volviendo a Luján, la empresa nos dijo “muchachos vénganse cargados así como están cargados” cuenta el domingo a última hora, “la ruta en la que estábamos parados, tuvimos que hacer cuatro kilómetros y medio marcha atrás para poder dar vuelta el camión el domingo por la mañana”.-