Los accesos a Ingeniero White y Quequén siguen cortados por transportistas autoconvocados. Ni Buenos Aires ni Córdoba lograron acuerdos este viernes. Las bolsas de cereales del país y el Consejo Agroindustrial piden urgente normalización.
El conflicto por las tarifas de fletes de granos no encuentra salida. Este viernes, por segundo día consecutivo, las mesas de negociación convocadas tanto en la provincia de Buenos Aires como en Córdoba cerraron sin acuerdo, mientras los transportistas autoconvocados sostienen el bloqueo de los accesos portuarios en Ingeniero White (Bahía Blanca) y Quequén (Necochea), afectando la comercialización de granos con destino a las terminales del sur bonaerense.
Dos provincias, el mismo resultado
En La Plata, el director provincial de Transporte de Cargas, Miguel Bettili, convocó a una mesa que reunió a representantes de CARBAP, la Federación de Acopiadores, FETRA, ATCADE, CATAC y FATRAC. Al igual que en la reunión del 7 de abril, las partes no lograron ponerse de acuerdo sobre las tarifas orientativas de fletes de granos —una instancia no vinculante, ya que esos valores se determinan libremente entre transportistas y dadores de carga.
En simultáneo, el gobierno de Córdoba realizó su propia reunión entre las partes, con idéntico resultado: sin acuerdo.

La diferencia entre provincias está en la situación sobre el terreno. En Córdoba y Santa Fe, si bien hay movilizaciones, está garantizada la libre circulación hacia puertos, acopios y fábricas. En Buenos Aires, en cambio, los bloqueos físicos en los accesos portuarios siguen activos.
El Estado nacional, al margen
Este mismo viernes, el Ministerio de Economía reiteró por medio de un comunicado que el Estado nacional no interviene en la fijación de tarifas referenciales de fletes de granos desde 2025, cuando se disolvió la mesa de negociación nacional. Según el ministerio a cargo de Luis Caputo, la medida respondió a pedidos del propio sector, que consideraba ese espacio “poco funcional” y contrario al principio de libre negociación entre privados.
El trasfondo del reclamo
Más allá de la discusión tarifaria, el conflicto esconde un reclamo de fondo: un sector de los transportistas exige que el Estado establezca un valor mínimo de referencia de obligatorio cumplimiento para los dadores de carga. Una demanda que el gobierno nacional, en su postura actual de no intervención, rechaza de plano.
El agro y la agroindustria, en alerta
La situación encendió las alarmas en el sector productivo. Las Bolsas de Cereales y de Comercio de Bahía Blanca, Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Rosario y Santa Fe emitieron un comunicado conjunto advirtiendo sobre las demoras en la logística, las interrupciones en el flujo de mercaderías y las complicaciones en la operatoria de exportación, en un momento crítico del calendario agroindustrial.
Por su parte, el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) fue más directo y apuntó contra quienes “practican acciones extorsivas a la vera de las rutas para amedrentar a los transportistas que buscan cumplir su trabajo”. El CAA advirtió que el impacto ya alcanza a productores, acopiadores, cooperativas, semilleros, puertos y al propio Estado nacional, señalando que hay embarques que están siendo captados por países competidores ante la falta de mercadería disponible en Argentina.
La resolución del conflicto sigue sin fecha.















