El Paso Internacional Los Libertadores, principal conexión terrestre entre Argentina y Chile, continúa cerrado debido a una acumulación de 6,6 metros de nieve, mientras más de 1.200 camiones permanecen varados a la espera de una posible reapertura.
Las condiciones climáticas mantienen interrumpido el tránsito y los equipos de Vialidad trabajan para despejar el camino hacia el Cristo Redentor y habilitar, en una primera etapa, el tramo hasta Guardia Vieja. Por el momento, no existe una fecha confirmada para la reapertura total.
El cierre también genera presión sobre los pasos fronterizos alternativos. El Paso Cardenal Samoré permanece suspendido para el transporte de cargas, mientras que Pino Hachado recibió un fuerte incremento en el movimiento: pasó de atender entre 150 y 180 camiones diarios a unos 300 por día.
Para contener la acumulación de vehículos, se habilitó un aparcadero en Liucura, donde permanecen estacionados alrededor de 200 camiones.
La situación genera importantes consecuencias para el transporte internacional, con demoras, mayores costos logísticos e incertidumbre para las empresas de cargas, importadores y exportadores.
Desde el sector camionero recomendaron a las empresas evaluar cuidadosamente los viajes hacia Chile ante la falta de certezas sobre cuándo volverá a habilitarse el principal corredor.
Además, desde Chile plantearon la necesidad de contar con una infraestructura que permita garantizar la conectividad durante todo el año y evitar que los temporales invernales vuelvan a paralizar el tránsito internacional.