Los caminos de Argentina enfrentan una grave crisis. Rutas envejecidas, llenas de baches, con señalización deficiente y falta de mantenimiento, combinadas con conductores imprudentes, han creado un escenario fatal que se cobra 13 vidas al día, según estadísticas recientes.
El impacto del abandono en el mantenimiento vial
La falta de construcción, reparación y cuidado de las rutas nacionales no solo afecta la estética, sino que compromete gravemente la seguridad vial. Ejemplo de esto es el accionar de autoridades locales, como en Tandil y Olavarría, donde los intendentes optaron por cortar el pasto en las banquinas de la Ruta 226 ante la inacción de Vialidad Nacional.
En Leandro N. Alem, Carlos Ferraris utilizó recursos municipales para mantener las rotondas de la Ruta Nacional 7, una medida que calificó como necesaria ante el evidente abandono. Similarmente, en Exaltación de la Cruz y Trenque Lauquen, los intendentes intervinieron directamente en rutas nacionales sin obtener respuestas concretas del organismo nacional encargado.

Cifras que alarman
La provincia de Buenos Aires lidera las estadísticas de siniestralidad vial. En 2023, se registraron 1881 muertes por accidentes de tránsito, según la Asociación Luchemos por la Vida. Un informe de 2021 ya advertía que solo el 31% de las rutas nacionales estaba en buen estado, un deterioro que solo ha empeorado con el tiempo.
Además, el tránsito se intensifica cada año. La Ruta Nacional 5, con un promedio de 8200 vehículos diarios en ciertos tramos, lleva décadas esperando ser transformada en autovía. A pesar de ser un corredor clave para la producción y el transporte de bienes, sigue presentando condiciones de infraestructura de hace 60 años.

Rutas nacionales: un riesgo constante
El tramo de la Ruta 7 que cruza con la Ruta Provincial 51 es un ejemplo claro de los peligros. Allí, un accidente en noviembre de 2023 dejó cuatro policías muertos y 16 heridos. Este cruce, conocido como una “trampa mortal”, refleja la urgencia de intervenir en nudos críticos.
La falta de autovías y autopistas
Con solo 3300 kilómetros de autopistas en todo el país, el sistema vial argentino se encuentra desbordado. Más del 85% del tránsito nacional fluye por el 25% de las rutas, muchas de ellas con diseños obsoletos y sin capacidad para manejar la creciente cantidad de vehículos y camiones.
Un problema estructural
A lo largo de décadas, los compromisos para mejorar la infraestructura vial han quedado en el olvido. Proyectos como la Autovía 7 o la Autopista del Oeste en la Ruta 5 están detenidos desde hace años, mientras los accidentes y muertes continúan acumulándose.















