Un cambio drástico en el precio de los combustibles
Durante años, Argentina se caracterizó por tener uno de los combustibles más accesibles de Sudamérica, lo que representaba una ventaja competitiva para sectores clave como el transporte y la logística. Sin embargo, ese escenario cambió de manera abrupta en los últimos meses.
Actualmente, el país pasó a posicionarse entre los mercados con los precios más elevados de la región, marcando un giro significativo en la estructura de costos tanto para particulares como para actividades productivas.
Factores que explican el aumento del combustible
El salto en los precios se explica por una combinación de medidas económicas y variables externas. Por un lado, la desregulación del mercado permitió una mayor libertad en la fijación de precios. A esto se sumó la actualización de impuestos sobre los combustibles, que impactó directamente en el valor final al consumidor.
En paralelo, el contexto internacional también jugó un rol clave. La suba del petróleo Brent elevó los costos de referencia, lo que terminó trasladándose al mercado local.
Un incremento acelerado de los en combustibles dólares
El dato más contundente es la evolución del precio en moneda dura. En diciembre de 2023, el litro de combustible se ubicaba en torno a los 0,70 dólares, mientras que en marzo de 2026 alcanzó los 1,34 dólares.
Este incremento no solo refleja una corrección de precios relativos, sino también un fuerte impacto en la competitividad de sectores intensivos en consumo de combustible, como el transporte de cargas.
Impacto en la economía y el transporte
El encarecimiento del combustible repercute de forma directa en los costos logísticos, lo que termina trasladándose a toda la cadena productiva. Desde el transporte hasta el precio final de los productos, el efecto es generalizado.
En este contexto, el sector del transporte vuelve a enfrentar un escenario complejo, donde la previsibilidad de costos se vuelve cada vez más difícil y condiciona la actividad.














