De maquinista especializada a camionera: “Nos merecemos la igualdad de oportunidades”

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Recientemente incorporada a la empresa de logística de transporte “Chiavabat”, con sus 44 años y toda una vida arriba de maquinarias pesadas –oficial especializado e instructora- patea el tablero y se sube al camión en una nueva etapa de su vida, “nunca es tarde” dice Zulma Basualdo a EL BORNE, “creo en las oportunidades de la vida y en la igualdad entre hombres y mujeres”.-

“Es una gran noticia que estábamos esperando, gracias también al apoyo del Sindicato de Chóferes de Bragado, un gran sueño hecho realidad, porque en verdad quería recalar en mi ciudad” nos cuenta, “los ruidos a motores son mi pasión, las herramientas, los fierros me apasionan, son una herramienta de trabajo que me permiten tener mi sustento y que respeto y valoro mucho”.

“En mi caso, no viene de familia, arranque de muy chica trabajando en el sector agrícola, trabajando la tierra, con un Someca 40 por ejemplo, arar, escardillar y demás, de modo tradicional como lo hacían los abuelos, a los trece años como tractorista y a los 16 años, me metí en el mundo de las cosechas, con la 1175 entre otras máquinas, trabajé seis años, moviéndome por la zona” describe.

“Luego surgió la oportunidad de trabajar en máquinas viales, con capacitaciones y aprendiendo mucho” dice, “siempre con humildad, fui trabajando durante 10 años como Oficial especializado en máquinas viales y además soy instructora de manejo de maquinaria pesadas, trabajando en obras de ruta, con movimiento de suelo y trabajando en distintas provincias, viajando por toda la argentina”.

“En el 2018 estuvo trabajando en el norte con las vías del Belgrano Cargas, moviéndome con mis hijos (tiene tres de 28, 19 y 14 años), quienes me acompañan en esta aventura de rutas, con adaptación por la edad escolar desde chicos y a las distintas ciudades en las que estuvimos viviendo, con poco tiempo en el lugar de raíz de uno, es por eso la necesidad que surgió hace un tiempo de arraigarse, de no viajar más” cuenta, “soy ya una mujer grande (44 años), y la experiencia en familia no fue fácil, hemos estado en lugares muy alejados de nuestra ciudad natal, en ocasiones viajando solamente a finales de año para las fiestas, me costaba mucho, cada año que volvía a mi ciudad pedía trabajo, quería dejar esa logística familiar tan nómade, pero no tenía suerte. Hubo un año que mis hijos cambiaron cuatro colegios, eso habla del esfuerzo que ellos pusieron de su parte”.

“La última obra que yo trabajé afuera fue en el año 2018, que estuve en el norte en una renovación de vías, mis hijos me pidieron cambiar de vida, pero no conseguía trabajo, estaba cansada de golpear puertas, pero nunca bajo los brazos, y salió un trabajo con una motoniveladora en la ruta 5 y así peleándola lo logré”.

Ahora dentro de la empresa Chiavabat, trabajando en su ciudad, Zulma dice: “me bajé de las máquinas y me subí al camión, un sueño hecho realidad, un gran logro, les digo a aquellos que me están leyendo que se aferren a un sueño, eso te mantiene firme, porque todos tenemos la misma capacidad, las mujeres tenemos las mismas capacidades y derechos que los hombres, les digo a las personas que pueden dar esa oportunidad, que la den, eso te va a permitir seguir adelante, nos merecemos la igualdad y la inclusión”.