Raúl Natalí se ha convertido en un referente dentro del sector logístico agropecuario, destacándose por su espíritu innovador y su capacidad de adaptación a los desafíos del mercado. Con una visión a largo plazo, fue pionero en el desarrollo de soluciones que han transformado el transporte ganadero, como la creación de jaulas de doble piso para bovinos y de hasta tres pisos para cerdos.
De los inicios modestos a una flota moderna
La historia de TransNatalí se remonta a 1976, cuando Raúl Natalí comenzó a administrar la empresa familiar en el rubro del transporte ganadero. En sus primeros años, contaban con apenas cinco o seis camiones Mercedes 1112 y 1114, vehículos de menor capacidad y tecnología limitada. Sin embargo, a lo largo de las décadas, la empresa fue evolucionando hasta alcanzar una flota de 44 camiones de gran porte y tecnología avanzada.
La incorporación de jaulas de doble y triple piso permitió optimizar la capacidad de transporte y reducir costos de manera significativa. Estas mejoras han permitido transportar hasta un 33% más de carga con la misma estructura operativa, generando ahorros de hasta un 25% en costos de fletes y un 50% en peajes.
La evolución del transporte y la adaptación a los cambios
Desde los años 70 hasta la actualidad, el sector del transporte ganadero ha experimentado cambios drásticos. Según Natalí, las unidades de transporte de aquella época hoy resultarían obsoletas para trayectos largos. La modernización ha traído consigo camiones más potentes, eficientes y diseñados para optimizar el tiempo de traslado, reduciendo el estrés y la mortalidad de los animales en viaje.

La economía también ha jugado un papel clave en la historia de la empresa. En crisis como la del 2001, TransNatalí tuvo que sortear dificultades extremas. “En ese momento, cuanto más trabajábamos, más pérdidas teníamos debido a los altos costos”, recuerda Natalí. Sin embargo, con una estrategia basada en la innovación y la ampliación de la clientela, lograron superar los desafíos y consolidarse en el mercado.
Inspiración y aprendizaje del exterior
Para mantenerse a la vanguardia, Natalí se enfocó en investigar las mejores prácticas a nivel internacional. Observó cómo operaban las empresas europeas, donde la regulación de transporte es similar a la argentina en términos de dimensiones vehiculares. Inspirado en estas normativas, adoptó camiones frontales sin trompa para maximizar la capacidad de carga dentro de los límites establecidos por la legislación local.

La incursión en el transporte porcino surgió hace aproximadamente 12 años, cuando Natalí identificó la posibilidad de mejorar el sistema de jaulas. Tradicionalmente, los cerdos eran transportados en dos pisos, pero gracias a su colaboración con fabricantes nacionales, logró implementar un diseño de tres niveles, permitiendo trasladar hasta un 33% más de animales con la misma estructura.
Un legado de esfuerzo y pasión por los desafíos
A pesar de los obstáculos, Raúl Natalí reafirma que si tuviera que volver a empezar, elegiría nuevamente el mismo camino. “Me gustan los desafíos y soy un agradecido por todo lo que logramos con esfuerzo y sacrificio”, afirma. Para él, el éxito radica en la combinación de actitud, innovación y un equipo de trabajo comprometido, así como en la confianza de una clientela fiel.
El crecimiento de TransNatalí es un reflejo de cómo la perseverancia y la búsqueda constante de mejora pueden transformar una empresa familiar en un referente del sector logístico agropecuario en Argentina.















