Reclamo en rutas clave del país
Transportistas autoconvocados en Mendoza encendieron una fuerte señal de alerta por la crítica situación que atraviesa el sector, marcada por el aumento constante del gasoil y la falta de actualización en las tarifas de flete.

Uno de los referentes del reclamo, Manuel Choque, explicó que el conflicto se visibiliza en puntos estratégicos como la intersección de las rutas 40 y 7, en el corredor hacia Chile, donde se concentran varios trabajadores del sector.
Costos en alza y tarifas que no acompañan
Según detalló Choque, el principal problema radica en el desfasaje entre los costos operativos y los ingresos.
“El gasoil sube todos los días y los fletes nadie los reconoce. Así es imposible trabajar”, afirmó, describiendo un escenario donde la rentabilidad desapareció y la actividad se vuelve insostenible.

En este contexto, varios transportistas ya comenzaron a tomar decisiones drásticas, como la venta de unidades o la reducción de operaciones para evitar mayores pérdidas.
Pequeños transportistas, los más afectados
El reclamo está encabezado principalmente por propietarios de flotas pequeñas, que cuentan con entre uno y cinco camiones.
A diferencia de las grandes empresas, que operan con contratos directos con grandes clientes, estos transportistas quedan relegados en la cadena logística. “Somos el descarte”, resumió Choque, al explicar la dificultad para acceder a mejores condiciones de trabajo.
Riesgo sobre el empleo y la continuidad del sistema
La crisis no solo afecta a los dueños de camiones, sino también al empleo asociado a la actividad. Muchos transportistas tienen choferes a cargo y advierten que la situación ya no permite sostener salarios ni estructuras operativas.

“Ya no se puede pagar un sueldo, esto es totalmente insostenible”, señalaron desde el sector, en un contexto de fuerte volatilidad económica.
Un reclamo que se replica en todo el país
La situación en Mendoza no es aislada. Según indicaron los propios transportistas, existe contacto con colegas de distintos puntos del país, donde se repiten los mismos problemas.
Las protestas y reclamos ya se registran en otras regiones, como Córdoba y Buenos Aires, en un intento por unificar el pedido de actualización tarifaria y mejores condiciones para la actividad.
Advertencia por el abastecimiento
Ante la falta de respuestas, los transportistas no descartan profundizar las medidas de fuerza. “Si se tiene que parar el país, se va a parar”, advirtió Choque, dejando en claro la gravedad del conflicto.

El sector remarca que más del 90% de la economía depende del transporte de cargas, por lo que una interrupción en la actividad podría generar un impacto directo en el abastecimiento y en el funcionamiento general del país.















